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lunes, 7 de diciembre de 2020

Mononoke-hime

Título original: Mononoke-hime (もののけ姫) | Título en Latinoamérica: La princesa Mononoke | Dirección: Hayao Miyazaki | Producción: Toshio Suzuki | Guion: Hayao Miyazaki | Música: Joe Hisaishi | Estudio: Studio Ghibli | Estreno: 12/jul/1997 | Género: Animación, fantasía | Protagonistas: Yōji Matsuda, Yuriko Ishida, Yūko Tanaka, Kaoru Kobayashi, Masahiko Nishimura, Tsunehiko Kamijō, Akihiro Miwa, Mitsuko Mori, Hisaya Morishige


Ashitaka es un joven príncipe Emishi, en el periodo Muromachi, que tras enfrentarse a un demonio recae sobre él una maldición que amenaza con terminar con su vida y su única posibilidad de salvarse es ir al bosque del Dios Ciervo. En su camino encontrará la razón por la que el demonio al que mató se convirtió en eso, conocerá a la peligrosa dama Eboshi y a San, una misteriosa chica lobo. 

Tenía muchísimos años sin ver esta película y la verdad quedé gratamente sorprendido. “La princesa Mononoke” tiene un encanto y una magia natural en todas sus escenas que difícilmente hemos visto (o incluso veremos) en una película de Disney, por decir algo. Aquí logramos empatizar rápidamente con nuestros protagonistas, tenemos a una “villana” que es en verdad una mujer fuerte que ve por su pueblo y que nos recuerda demasiado a la princesa Kushana de “Nausicäa”, tenemos esa clásica pelea entre la urbanización y la naturaleza que tantas veces ha planteado Ghibli pero aquí toma un matiz más crudo al mostrarnos descarnadas y violentas escenas de una guerra entre humanos y dioses moribundos. 

La música de Joe Hisaishi nunca decepciona, aunque los temas cantados pasan un poco desapercibidos si uno los compara, por ejemplo, con temazos como el de Totoro (Tonari no Totoro), Susurros del corazón (Country road), El castillo en el cielo (Kimi o nosete) o Recuerdos del ayer (Ai wa Hana, Kimi wa sono Tane), pero fuera de eso es un placer escuchar este score, especialmente el tema principal “La leyenda de Ashitaka”. 

La película toma el tema ambiental de “siempre” pero de una manera más dura, hay escenas que no escatiman en sangre y mutilaciones, además de que es precisamente la música la que añade un tinte nostálgico, uno no puede evitar sentir pena por ambos bandos (humanos y naturaleza) mientras luchan en una batalla sin fin.



El diseño de los personajes es espectacular en especial el del Dios Ciervo, Ashitaka y su alce Yakul, los demonios que atacan a los Dioses y los tiernos Kodamas que ya se han vuelto clásicos para el estudio. Y me encanta como Ghibli logra siempre poner personajes femeninos fuertes sin estarlo gritando y auto alabándose como lo hace Disney. Aquí tenemos a dos mujeres en ambos bandos de la guerra; por un lado, San que es la princesa Mononoke (ni loba ni humana) protegiendo al bosque y la naturaleza junto con su tribu de Lobos; y por otro lado la dama Eboshi que lidera a un pequeño pueblo que se dedica a la fundición y elaboración de armas, difícilmente podríamos llamarla la villana porque es mucho más que eso. También hay un tema interesante que me recordó mucho a las chicas que reparan el avión de Porco en Porco Rosso, pues cuando los hombres se van son ellas las que luchan y protegen su estilo de vida, y eso sin contar que muchas de ellas son exprostitutas que, en sus propias palabras, nunca habían sido respetadas hasta que llegó la dama Eboshi. 

Ahora ¿Qué tiene de malo? Creo que algo que jugó mucho en contra de esta película en este nuevo visionado que tuve fue el doblaje al español de ZIMA Entertainment (la distribuidora del filme en México), ya había notado algunas fallas en Kiki, entregas a domicilio, pero aquí hay demasiadas y son más evidentes. Si uno ve la película doblada y con subtítulos va a notar que muchas frases vienen desfasadas y cambian indiscriminadamente de personaje, hay frases que dice Ashitaka en español cuando en verdad las debió decir uno de los hombres de Jigo/Jiko lo que provoca cierta confusión pues carece de sentido que lo diga Ashitaka, por ejemplo: en una escena vemos que Jigo/Jiko mueve la boca, sin embargo no se escucha nada, cuando sí que aparecen subtitulos de lo que dice originalmente; en otras ocasiones cambian las conversaciones, en particular hay una escena en la que, en japonés, Ashitaka pregunta por San y otro personaje le contesta con su ubicación, en el doblaje pregunta por la situación del bosque y el otro personaje le contesta con la ubicación de San, lo cual, de nuevo, no tiene ningún sentido. Esto, obviamente, es culpa de ZIMA, no de Ghibli.



Otro detalle a tener en cuenta pero que no es algo malo como tal es que la película es muy larga (más de dos horas) y la historia es algo densa, por lo que no la recomendaría para niños (además de ciertas escenas de muerte y mutilaciones) ni para personas que no disfruten de historias un poco más “adultas” en una película de “caricaturas”. 

En fin, creo que no me falta nada más que decir y solo queda pasar al veredicto. 

¿Recomendación o antirrecomendación? Súper recomendada, no hay más. Es una película excelente, visualmente hermosa y con un bonito (y crudo) mensaje sobre la naturaleza y el hombre, si no la han visto denle una oportunidad, no se van a arrepentir y si ya la vieron cuéntennos en los comentarios qué les pareció, ¡Los leemos! 


Saludos :) 


Calificación PLAY: 10/10

lunes, 3 de agosto de 2020

Kurenai no Buta

Título original: Kurenai no Buta (紅の豚) | Título en Latinoamérica: Porco Rosso | Dirección: Hayao Miyazaki | Producción: Toshio Suzuki | Guion: Hayao Miyazaki | Música: Joe Hisaishi | Estudio: Studio Ghibli | Estreno: 18/jul/1992 | Género: Comedia, animación, aventura | Protagonistas: Shūichirō Moriyama, Tokiko Kato, Akemi Okamura, Akio Ōtsuka

Basado en el manga Hikōtei Jidai (La era del hidroavión) de Hayao Miyazaki, Porco Rosso nos narra las aventuras de Marco Pagot, un piloto italiano de la Primera Guerra Mundial que, tras dicha guerra, decide dedicarse a ser un cazarrecompensas en el mar Adriático.

Debo confesar que, de toda la filmografía de Studio Ghibli, esta película era la que menos entusiasmo me provocaba volver a ver, y es que seamos honestos, la película no está al nivel de las mejores producciones del estudio y, sin embargo, no deja de ser una pequeña joya. Quizás no tenga todo ese trasfondo mitológico que ya habíamos visto en películas como Nausicäa, Mi vecino Totoro o incluso en El castillo en el cielo, pero lo compensa con un trasfondo histórico bastante interesante, aunque algo oculto para un espectador casual.

La historia es muy sencilla, nos narra simplemente unos días en la vida de Marco/Porco y de cómo es perseguido tanto por la Fuerza Aérea Italiana como por los piratas, quienes incluso contratan al mercenario estadounidense Donald Curtis para que se deshaga de Porco, en el camino conoceremos a personajes femeninos bastante interesantes y fuertes (algo bastante común en las películas del estudio), por un lado tenemos a Fio, la heredera de la familia Piccolo y quien, junto a todas las mujeres de su familia, se encargará de arreglar/reconstruir el avión de nuestro protagonista; y por el otro lado tenemos a Gina, la cantante de un bar “neutral” en un isla en donde conviven pilotos de cualquier bando y que vive enamorada en secreto, esperando a que su amor la visite un día y le diga que también la ama.


El diseño de los personajes y los escenarios es magnífico y muy clásico del estudio, esos planos generales de la terraza de Gina y la isla de Porco son bellísimos, y ni hablar de la escena del recuerdo de Porco Rosso (una escena que, dicho sea de paso, me recordó bastante a lo que veríamos muchos años después en “Se levanta el viento”), siento que hay muchos detalles en la animación que logran trasladarnos a los años 20, que es más o menos en donde se sitúa la película.

El trasfondo de la historia se desarrolla después de la Primera Guerra Mundial y tiene muchos detalles geográficos y políticos que, si no los sabes de antemano pasan completamente desapercibidos (como fue mi caso), pero si investigas un poco, no hacen más que aumentar la genialidad en esta película. Comenzando por la ubicación, me parece que es una de las pocas películas de Ghibli que no se desarrolla en Japón, sino en Italia y contiene algunas menciones al fascismo (ideología que comenzaba a resurgir en Europa hacia 1991) y al gobierno de Mussolinni. El marcado mensaje feminista, especialmente notorio en la escena en la que las mujeres Piccolo reparan el avión de Porco, no se siente forzado, al contrario, encaja perfectamente con la situación de la ciudad en la que habita dicha familia pues, se entiende, los hombres han sido enviados a la guerra; además de que se aprovecha esta escena para mostrar la actitud de los hombres de la época (Porco en un inicio se rehúsa a que una mujer repare su preciado avión).

Siento que los personajes están muy bien construidos, pero particularmente me sorprendió el protagonista y todo ese halo de misterio que lo rodea. En la película podemos conocer un poco de su pasado, al menos lo suficiente como para darnos cuenta de que éste lo sigue atormentando, lo vemos como un antihéroe arrepentido por muchas cosas, alguien que prefiere estar solo para no lastimar a las personas que lo rodean, que se dedica a una profesión en la que prácticamente solo espera morir para alcanzar a sus antiguos compañeros de guerra. Y aunque en la película lo vemos reir en algunas ocasiones, en general se siente como un personaje triste y solitario, y me gusta esa incógnita presente en todo el filme ¿Por qué se convirtió en un cerdo?

La banda sonora, compuesta por Joe Hisaishi (Nausicäa del valle del vienti, Mi vecino Totoro, Kiki: Entregas adomicilio) es hermosa, y al igual que en Recuerdos del ayer, tenemos un tema musical cargado de nostalgia que comienza a sonar después de ese final (justo tras las últimas palabras de Fio), lo que hace que se sienta como un final bonito a pesar de dejar muchas cosas al aire (lo cual me pareció un gran acierto, pues permite que cada espectador imagine el final que más le gustaría).


Y no podemos olvidar ese amor de Miyazaki por los aviones, antes habíamos tenido pinceladas de estos artefactos, siendo Nausicäa y Laputa las películas que más desarrollaban este tema, pero en Porco Rosso los aviones toman el papel protagonista, aquí se nota que Miyazaki explota toda esa pasión y logra transmitir el cariño que tiene hacia esos vehículos, se nota el cariño con el que se hizo esta película.

Para finalizar… ¿La recomendaría? Sí. A pesar de no ser una de las películas más aclamadas o reconocidas del estudio como El viaje de Chihiro, El increíble Castillo Vagabundo o Mi vecino Totoro, es un filme muy bonito y agradable, pero si lo tuyo no son las películas animadas, las películas japonesas, o incluso las películas de vidas cotidianas, pueda parecerte un poco larga y pesada (dura 94 minutos) y es probable que prefieras ver otro tipo de películas.

Y ustedes ¿Ya la han visto? Dígannos en los comentarios qué les pareció.

Calificación PLAY: 8.3/10

sábado, 23 de mayo de 2020

Majo no takkyūbin

Título original: Majo no takkyūbin (魔女の宅急便) | Título en Latinoamérica: Kiki, entregas a domicilio | Dirección: Hayao Miyazaki | Producción: Hayao Miyazaki | Guion: Hayao Miyazaki | Música: Joe Hisaishi | Estudio: Studio Ghibli | Estreno: 29/jul/1989 | Género: Animación, drama, comedia | Protagonistas: Minami Takayama, Rei Sakuma, Kappei Yamaguchi

Basada en el libro homónimo de Eiko Kadono, “Kiki, entregas a domicilio” nos narra la historia de Kiki, una pequeña bruja que debe comenzar su independencia, yéndose a vivir sola a un pueblo en el que no haya brujas, una vez instalada en una panadería de la ciudad portuaria de Koriko, conoce a diversos personajes que la ayudaran en su camino de convertirse en una gran bruja, como Osono y su esposo, los dueños de la panadería, Tombo, un niño con cierta fascinación a todo lo que vuele y Úrsula, una chica independiente que vive en medio del bosque y que se dedica a pintar.

Algo que me gustó mucho de esta película es toda esa mitología implícita que rodea a las brujas: sabemos que, al cumplir los 13 años, las brujas deben independizarse de sus padres e ir a un pueblo en donde no haya una bruja ya (lo que nos dice que solo puede haber una bruja por pueblo), se menciona también que las brujas deben tener una especialidad, que su estado de ánimo afecta sus poderes y que la relación que tienen con sus gatos es más especial de lo que creemos, pero poco más, la mayor parte de lo que sabemos es por suposiciones, por comentarios que se hacen y llegamos a entender, pero fuera de eso todo se deja a la imaginación/intuición de cada quien.


De nueva cuenta vemos la fascinación que tiene Miyazaki a los aviones, dirigibles y cualquier artefacto volador, tal y como lo viéramos de pasada con Kanta, el vecino de Mei y Satsuki en Mi vecino Totoro, aquí se nos presenta a Tombo, un personaje muchísimo más desarrollado que refleja ese amor de Miyazaki. También tenemos esos bellos escenarios de la campiña japonesa, aunque lo que predomina más es la ciudad de Koriko de estilo europeo, con su torre del reloj, su ajetreada calle, sus callejones, callejuelas e incluso una playa. Sin duda, las escenas de Kiki volando ayudan a que los animadores se luzcan con los escenarios.

Algo que noté en este nuevo visionado para el reto Ghibli es que se tratan temas como la depresión y la madurez del personaje protagonista, también se presentan personajes femeninos fuertes e independientes como lo fuera Nausicäa en su momento, aquí no solo tenemos a Úrsula y a la misma Kiki, sino que conocemos a Kokiri, la madre de Kiki; Osono, la mujer embarazada que aloja a Kiki y dos particulares personajes que no recordaba y que amé en esta ocasión: Madame y Barsa, siendo la primera una anciana amable y cariñosa, y la segunda su risueña ama de llaves, ambas mujeres viven juntas en la mansión de Madame e inspiran tanta ternura que es imposible no amarlas en las pocas escenas en las que salen. Todas ellas se nos muestran como personajes fuertes que, aunque se ayudan entre ellas, no necesitan que nadie les resuelva sus problemas, a diferencia de lo que Disney nos tenía acostumbrados hasta la fecha de esta película (Para 1989 Disney estrenaría La sirenita, dos años después La bella y la bestia, luego Pocahontas y Mulán, que son los primeros referentes a Mujeres fuertes que tiene ese estudio), y hablando de Kiki y Úrsula, me encanta esa relación tan cercana que hay entre ambas y como Úrsula ayuda a la pequeña bruja cuando ésta siente que se le viene el mundo encima.


Y no me gustaría irme sin mencionar la música de Joe Hisaishi, a diferencia de sus otras películas, aquí la música resalta mucho con un estilo muy similar al de la música surf muy de los años 60s que se disfruta bastante y le da otro aire a la cinta.

En definitiva ¿Recomendaría Kiki, entregas a domicilio? Sí, es una película entretenida con el drama justo para que los espectadores casuales no se aburran, si no la han visto, denle una oportunidad.

Calificación PLAY: 8.0/10

viernes, 17 de abril de 2020

Tonari no Totoro

Título original: Tonari no Totoro (となりのトトロ) | Título en Latinoamérica: Mi vecino Totoro | Dirección: Hayao Miyazaki | Producción: Isao Takahata, Toshio Suzuki, Toru Hara | Guion: Hayao Miyazaki | Música: Joe Hisaishi | Estudio: Studio Ghibli | Estreno: 16/abr/1988 | Género: Animación, fantasía | Protagonistas: Noriko Hidaka, Hitoshi Takagi, Chika Sakamoto, Sumi Shimamoto, Naoki Tatsuta, Tanie Kitabayashi, Shigesato Itoi, Shigeru Chiba, Ikue Ōtani
  
“Mi vecino Totoro” es, sin duda alguna, el clásico más amado de toda la filmografía de Studio Ghibli al grado de que el simpático Totoro fue, hasta el último momento, el logo del estudio. Dirigida por Hayao Miyazaki (Nausicäa del valle del viento, Elcastillo en el cielo), Totoro nos narra la historia de una familia conformada por el profesor Tatsuo Kusakabe, sus dos hijas: Satsuki y Mei, y su esposa, Yasuko, quien vive hospitalizada, razón por la cual se mudan a una zona rural. Mientras van explorando su nueva casa, las niñas “casi” descubren a los Susuwataris, pequeñas criaturas similares al hollín que habitaban en su casa, y de igual manera, Mei, la hermana pequeña, descubre a unos extraños seres que la terminan guiando hacia el gran Totoro (bautizado así por la niña porque se parece al troll de su libro). La base de la película, un suceso mágico que ocurre en la vida cotidiana de nuestros protagonistas, es algo que veremos en el futuro en diversos trabajos de Miyazaki como sería El mundo secreto de Arriety, El viaje de Chihiro, Ponyo en el acantilado, entre algunas otras.


La historia es bastante sencilla y eso no le quita ningún mérito, al contrario, es muy bonita. Desde que empieza se siente una especie de magia muy especial que no se siente en muchas de las películas animadas de Disney (por ejemplo), de hecho, de todos los clásicos animados Disney que he visto gracias al reto PLAY, solo he sentido esa magia con Blancanieves, Bambi, Cenicienta, Peter Pan y La bella durmiente. Y creo que, en el caso de Totoro, se debe más que nada, a la propia vida de su creador. La madre de Miyazaki pasó nueve años internada en un hospital, al igual que la madre de Mei y Satsuki, cosa que lo hizo madurar de manera abrupta (como Satsuki) pero sin que eso le impidiera seguir siendo un niño que se divertía imaginando cosas fantásticas (como Mei).

Al igual que la historia, la animación es muy sencilla con muchas escenas de naturaleza, bosques y plantíos, algo muy japonés. El diseño de Totoro es muy similar al de Papá Panda (Pandakopanda) con todo y su espeluznante sonrisa, y no podemos olvidarnos del simpático gatobús que nos recuerda mucho al gato de Cheshire de Alicia en el País de las Maravillas (una de las inspiraciones de la película). La música de Joe Hisaishi también sigue el mismo camino y nos regala unas cuantas joyitas vocalizadas por Azumi Inoue, principalmente el opening y el ending, que se quedaran en sus mentes por varios días.


Finalmente, entre algunos detalles que me gustaron ver en la película es que el personaje de Kanta, el niño vecino, viste de manera muy similar a Seita (La tumba de las luciérnagas) y tiene una particular afición por los aviones, gusto que comparte con su creador: Hayao Miyazaki, y que no podía faltar en una de sus películas, aunque fuera por un brevísimo instante.

¿La recomendaría? Sí, sí y sí. Es una película muy bonita y se nota el cariño con el que la hicieron, en lo personal no es mi favorita del estudio, pero es no quiere decir que no la disfrute. Si no la han visto se las recomiendo y si ya lo hicieron los invito a que nos cuenten qué les pareció.

¿Y ustedes ya la han visto? !Cuéntennos qué les parecio!

Calificación PLAY: 8.3/10

domingo, 23 de febrero de 2020

Tenkū no Shiro Rapyuta

Título original: Tenkū no Shiro Rapyuta (天空の城ラピュタ) | Título en Latinoamérica: El castillo en el cielo | Dirección: Hayao Miyazaki | Producción: Isao Takahata | Guion: Hayao Miyazaki | Música: Joe Hisaishi | Estudio: Studio Ghibli, Toei Company | Estreno: 02/ago/1986 | Género: Animación, aventura, fantasía, steampunk | Protagonistas: Mayumi Tanaka, Keiko Yokozawa, Kotoe Hatsui, Minori Terada

“El castillo en el cielo” es la primera película animada oficial de Studio Ghibli, fue dirigida por el gran Hayao Miyazaki y nos cuenta las aventuras de dos chicos: Sheeta, una huérfana que es perseguida tanto por piratas como por el ejército, ambos con tal de apoderarse del cristal que lleva la niña al cuello, el cual los llevaría a las riquezas ocultas de Laputa, una isla flotante protagonista de un sinfín de leyendas; y Pazu, un huérfano quien tras encontrarse con Sheeta decide ayudarla a huir de sus persecutores.

Ya hacía muchos años que había visto esta película y tenía muchas ganas de hacer este revisionado y es que “El castillo en el cielo”, aunque curiosamente no es una de las películas de Ghibli más reconocidas, es una de esas películas que ha dejado un legado cultural innegable y lo podemos ver en películas como “Atlantis: el imperio perdido” de Disney o “WALL-E” y “Up: Una aventura de altura” de Pixar.


La película comienza directamente con una escena de acción que nos permite ver a Sheeta escapando de un intento de secuestro en un dirigible del ejército (con piratas montando unas especies de motocicletas voladoras), tras esa secuencia inicial nuestra protagonista cae, literalmente, en los brazos de Pazu, y pasamos la siguiente hora viendo como ambos chicos huyen de diversos enemigos.

La animación es muy sencilla, pero la vista de la isla flotante es brutal, los escenarios de Studio Ghibli no dejan de asombrarnos a pesar de haberlos visto mil veces y eso es, sin duda, parte de su encanto. Aquí, el diseño de la isla con su castillo y su bosque, los robots tanto amables como destructivos que la custodian, los dirigibles y los vehículos voladores de los piratas (algo muy Miyazaki), incluso la misma atmosfera steampunk, te invitan a querer conocer y descubrir más de ese mundo. La música de Joe Hisaichi no llega a ser tan épica (sigo prefiriendo su composición para Nausicäa) pero tampoco tiene desperdicio, de hecho, existen dos soundtracks (el original y una versión más orquestal que Hisaichi hizo explícitamente para la versión estadounidense) y ambos son buenos.

Si hay algo que no me terminó de convencer fueron los protagonistas, ambos tienen sus momentos de pesadez, aunque nada grave; y algunas escenas de humor, no porque fuera malo, pero si es un humor algo ochentero que nos recuerda mucho a “El castillo de Cagliostro” y desentona con el resto de la película ¿es eso malo o arruina la experiencia de verla? No, para nada. Solo es algo que habría que tomar en cuenta al momento de ver esta película.


Como dato curioso, la isla flotante de la película está basada en la isla del mismo nombre que aparece en “Los viajes de Gulliver”: “Laputa”, y aunque no significa nada en japonés, en español es una palabra algo llamativa y resulta interesante escuchar el doblaje latino y escucharlos decir cosas como “Vayamos a salvar a Laputa”.

¿Recomendación? Sí, es una película muy bonita con grandes secuencias (en especial los planos generales), personajes memorables (recordemos que uno de los robots de Laputa puede verse en el museo Ghibli) y una historia sencilla pero bien construida. Si no la han visto, véanla y si ya la vieron cuéntennos qué les pareció.


Calificación PLAY: 8.7/10

miércoles, 8 de enero de 2020

Kaze no Tani no Naushika


Título original: Kaze no Tani no Naushika (風の谷のナウシカ) | Título en Latinoamérica: Nausicäa, guerreros del viento | Dirección: Hayao Miyazaki | Producción: Isao Takahata | Guion: Hayao Miyazaki | Música: Joe Hisaishi | Estudio: Topcraft, Toei Company | Estreno: 11/mar/1984 | Género: Animación, acción, aventura, fantasía | Protagonistas: Sumi Shimamoto, Gorō Naya, Yōji Matsuda, Yoshiko Sakakibara, Iemasa Kayumi

La película nos cuenta que han pasado mil años desde los Siete Días de Fuego, una guerra que casi destruyó a la humanidad, dejando a los sobrevivientes sumidos en un desolado mundo post-apocalíptico, temiendo el inevitable crecimiento del Mar de la Decadencia, un inmenso bosque habitado por insectos, cuyas plantas y hongos esparcen una espora letal para el ser humano. Aquí es cuando entra Nausicäa, la princesa del valle del viento, cuyo pequeño poblado se ve metido en una guerra entre dos reinos más grandes y belicos: Tormekia, bajo el mando de la princesa Kushana (una mujer malvada que quiere despertar a uno de los siete guerreros gigantes que sobrevivió a los Siete Días de Fuego para exterminar al Mar de la Decadencia) y Pejite, cuyos príncipes son aún muy jóvenes y están bajo el mando del Mayor del ejército, quien busca evitar que Tormekia despierte al gigante, pero sin importarle si destruye al Valle del Viento en el camino.

Es increíble revisitar esta película después de tantos años sin verla, confieso que al principio sentí que la historia era algo lenta, pero conforme pasaban los minutos me iba metiendo más y más en lo que veía. Basada en los dos primeros tomos del manga homónimo de Miyazaki, esta película tiene una marcada evolución con respecto a su antecesora (El castillode Cagliostro), pero sin perder la esencia del director; de nuevo vemos artefactos voladores, mezcla entre realidad y fantasía; vemos esa lucha contra y por la naturaleza en la que nos queda la moraleja de que los humanos pueden ser tanto héroes como villanos, y que la naturaleza es un ente místico que solo intenta protegerse pero no puede hacerlo sola, necesita de nosotros.


Algo que amo y que me obsesiona cuando veo películas de este tipo es el imaginario que puebla estas cintas, ya lo dije en su momento cuando reseñé Mary y la flor de la hechicera y El cristal encantado, una historia me gana cuando tiene su propia mitología y esto abunda en la filmografía de Studios Ghibli (más en las películas de Miyazaki que en las de Takahata) y es Nausicäa quien inicia esta tradición. Aquí vemos a una serie de insectos mutantes gigantes, así como algunas plantas que habitan en el mar de la decadencia, siendo los ohms los únicos que conocemos bien a lo largo de la historia.

Nausicäa también marca la tradición Ghibli de presentar protagonistas femeninos fuertes. No son las clásicas princesas que necesitan ser rescatadas, ni las acompañantes del héroe protagonista, sino que son las protagonistas de sus propias historias y los hombres sus acompañantes, patrón que veremos repetido en la mayoría de las películas de Miyazaki.

La música de Joe Hisaishi sorprendentemente me gustó más que la primera vez que la vi, en especial que en algunos momentos (principalmente en la acción o cuando Nausicäa monta su planeador) llega a sonar como música de algún videojuego ochentero de ocho bits.


En cuanto a los personajes, es curioso ver como quien tiene una evolución narrativa más notoria es la villana humana, Lady Kushana, quien a diferencia del Conde de Cagliostro, no es mala nomas porque sí, sino que es una mujer con creencias muy arraigadas, ella en verdad cree que lo que hace ayudará a la humanidad a sobrevivir y a lo largo de todo el filme vemos como su actitud cambia, tanto hacia Nausicäa como hacia los demás habitantes del Valle del Viento, fuera de ella, ni siquiera la misma protagonista logra evolucionar bien, su actitud y carisma se mantienen constantes de principio a fin, y los demás personajes solo funcionan para mover la trama

Entre las cosas que no me gustaron me gustaría destacar el doblaje mexicano de ZIMA Entertainment (empresa que trae todas estas películas a nuestro país), el cual no es malo como tal pero sí que tiene algunos errores bastante notorios, hay fácilmente 4 ocasiones en las que los personajes mueven las bocas para decir algo e incluso aparecen subtitulos con lo que dijeron, pero en el doblaje no se escucha absolutamente nada. En general suelo estar bastante conforme con el trabajo de ZIMA al traernos estas películas, pero aquí ni cómo ayudarles, punto malo para ellos.

¡La recomendaría? Sí, Nausicäa es una película bellísima con una gran historia y con grandes y memorables personajes, si son fans de Studio Ghibli o si apenas van a descubrir sus películas, Nausicäa es una gran manera de hacerlo.

Calificación PLAY: 8.5/10

martes, 10 de diciembre de 2019

Rupan Sansei: Kariosutoro no Shiro


Título original: Rupan Sansei: Kariosutoro no Shiro (ルパン三世 カリオストロの城) | Título en Latinoamérica: El castillo de Cagliostro | Dirección: Hayao Miyazaki | Producción: Tetsuo Katayama | Guion: Hayao Miyazaki, Haruya Yamazaki | Música: Yuji Ohno | Estudio: Tokyo Movie Shinsha | Estreno: 15/dic/1979 | Género: Animación, comedia | Protagonistas: Yasuo Yamada, Eiko Masuyama, Kiyoshi Kobayashi, Makio Inoue, Goro Naya, Sumi Shimamoto, Tarō Ishida

“Lupin III: El castillo de Cagliostro” marca el inicio de la carrera cinematográfica del director Hayao Miyazaki al ser la primera película dirigida por él (anteriormente había sido animador en Toei Animation y Telecom Animation Film, además de que había dirigido varios episodios del anime protagonizado por Lupin III, por lo que este personaje no era nuevo para él).

La historia sigue al ladrón Arsène Lupin III, quien tras robar un casino se da cuenta de que todo el dinero es falso, por lo que emprende un viaje al país de Cagliostro, lugar de donde, según los rumores, proviene el dinero falsificado. Ahí se encuentran con Clarisse, una chica que huye de los hombres del conde de Cagliostro y, lo que empieza como una aventura para descubrir al responsable de las falsificaciones, pronto se convierte en una carrera contra el reloj para evitar que el malvado Conde obligue a la princesa Clarisse a casarse con él.

Si hay algo que admirar en esta película son sus escenarios, algo característico de Miyazaki y Ghibli en particular, y de la animación japonesa en general. Todos esos planos generales en donde se muestran bellos paisajes naturales o construcciones majestuosas como el propio Castillo de Cagliostro, incluso los escenarios de interiores como el drenaje del castillo o los engranajes del reloj están muy bien logrados, y desde aquí se puede vislumbrar los inicios de la estética steampunk que tanto veremos en los filmes posteriores del director.


Los personajes son carismáticos, pero están muy estereotipados, por un lado tenemos al ladrón que en el fondo es bondadoso y buena persona; el malvado que se mueve únicamente por su codicia; La tímida princesa que espera a que la rescaten; la sensual espía femme fatale y maestra del disfraz; el amigo cómico; el samurái serio y reservado; el policía tonto con su relación de amor-odio hacia el protagonista… Demasiados clichés que no son culpa de la película en sí, si no que se vienen arrastrando desde mucho antes, lo que me lleva a lo malo de esta película.

Entre los puntos malos me gustaría resaltar dos cosas: La primera es que aunque la animación, a grandes rasgos, es buena, tiene ciertos detalles que son difíciles de ignorar como la mala proporción de algunas cosas, particularmente del auto de Lupin que, en determinadas escenas, se ve más chico de lo que en verdad debería ser; y la segunda es que la película no se siente como un solo ente, sino que es demasiado notorio que forma parte de algo más grande, lo cual es perfectamente normal si uno ya sabe que esta película es la 3ra de once que conforman la saga del personaje (siendo las últimas dos estrenadas este año 2019), un manga con alrededor de 60 tomos y una serie animada cuya última temporada se emitió el año pasado (alrededor de 190 episodios en total), casi nada. Retomando lo de los personajes, esto de ser parte de una franquicia tan grande hace que no sea necesario introducirlos o presentarlos en la película, pues se da por entendido que el público ya los conoce de mucho antes, lo que puede provocar extrañeza en algunas personas.


Finalmente, como dato curioso, John Lasseter (Toy story, Toy story 2) dijo que Cagliostro fue una de las influencias para su trabajo; Además de que varias películas han hecho tributo a Lupin y el castillo de Cagliostro, siendo las más conocidas: “Policias y Ratones” (John Musker, Ron Clements) de Disney, en la que se puede ver a Basil peleando contra Ratigan en el Big Ben (tal y como lo hacen Lupin y el Conde); En “Atlantis: El imperio perdido” (Gary Trousdale, Kirk Wise) una de las escenas finales también fue inspirada en el final de Cagliostro; y en “Los Simpson: La película” (David Silverman), la escena de Bart en el techo de su casa es un tributo al mismo Lupin, corriendo por el techo del castillo durante el rescate de Clarisse.

Ahora, ¿La recomendaría? Es una buena película, quizás no sea la mejor de Miyazaki, pero sí me gustó más que Panda Kopanda, lo malo es que, tomando en cuenta lo anterior y si son como yo que necesita saber más de los personajes, quizás puedan sentirse abrumados sabiendo que hay tanta información y tantas historias por ver, así que si planean verla solo como una película quizás no sea una buena idea (hay opciones mejores), pero si conocen al personaje o si se están adentrando al mundo de Lupin III, es una película imperdible.

¿Ustedes la han visto? ¿Qué opinan de ella?

Calificación PLAY: 6.7/10

Nos mudamos

Cuando nació PLAYsource, hace ya año y medio, la idea era hacer reseñas, entre un amigo y yo, de todo lo que nos gustara: Series, películas,...